El turismo masivo generalmente produce efectos negativos en el ambiente de la zona, entre otras cosas porque los complejos turísticos van desplazando a las áreas naturales en donde se establecen, y porque la gran concentración de turistas es una carga fuerte a para los recursos naturales y genera muchos desperdicios en una espacio reducida.
Afortunadamente, en los últimos años han surgido opciones alternativas que permiten disfrutar unas vacaciones relajantes -o llenas de adrenalina- que son mucho más respetuosas con el destino turístico.
Además de ser más respetuoso con la naturaleza, otra característica del ecoturismo es que beneficia a las comunidades locales.
Para considerarse ecoturismo, la experiencia debe centrarse en los siguientes pilares
- Minimizar el impacto negativo que genera la actividad
- La experiencia debe ser positiva tanto para los visitantes como para los anfitriones
- Sensibilidad, aprecio y respecto a las culturas locales y a la diversidad biológica
- Debe respaldar los esfuerzos locales de conservación
- Beneficios sostenibles para las comunidades locales
- Participación local en la toma de decisiones
- Componentes educacionales para el viajero y para las comunidades locales
La gran variedad de ecosistemas que existen en México lo convierten en un país ideal para promover el ecoturismo. Sin embargo, este mercado aún es muy incipiente, por lo que debemos privilegiar este tipo de turismo para asegurar la protección de nuestras bellas áreas naturales.
Debido a las dimensiones de los albergues, los destinos de ecoturismo generalmente ofrecen mayor privacidad que los grandes complejos turísticos. Por lo que el descanso puede ser aún más relajante.
En el caso de querer una vacaciones de aventura, los destinos ofrecen muchas actividades para ejercitarnos al aire libre o llenas de adrenalina:
- Caminatas al aire libre (treking)
- Observación de flora y fauna
- Subir montañas (hiking)
- Rafting
- Escalada en roca
- Rapel (o Rappel)


