Con nuestras compras no sólo cubrimos una necesidad o deseo, sino que esa inversión también es un voto a favor a los productos que elegimos.
Difícilmente compraremos un artículo sin fijarnos en su calidad, ya que podemos llevarnos una futura decepción, de la misma manera hay otros factores importantes que podemos considerar a la hora de eligir un producto para cuidar el impacto de nuestras compras, como:
- Los materiales o ingredientes que contienen.
- El lugar donde es producido. Si el producto es local, apoyamos la economía de nuestra región.
- Si apoya el comercio justo.
- Si es orgánico.
En la etiqueta de los productos se puede consultar el lugar de origen y los ingredientes o materiales. Para asegurar que un producto orgánico o la práctica del comercio justo, existen sellos que lo certifican. Aunque es muy importante cuidar nuestra economía personal, no debemos olvidar que algunas veces lo barato sale caro y no hay nada más importante que cuidar nuestra salud, la del medio ambiente y nuestra comunidad.
Poder del consumidor
Las empresas están enfocadas en satisfacer las preferencias de sus clientes, por lo que inmediatamente notan las tendencias de sus consumidores. Esto significa que con cada una de nuestras compras estamos votando; por que tipo de empresas queremos; el tipo de productos; el tipo de ingredientes; el lugar de donde provienen.
Si seguimos consumiendo artículos simplemente por el precio, lo único por lo que se preocuparán las empresas será por diminuir este a costa de lo demás (es el modelo actual de las empresas).